-->

La Asociación



"Todos los niños/as vienen con talentos y cuando ellos y ellas saben que los adultos a su alrededor respetan esos talentos, pueden hacerlos florecer."

                      Christofer Clouder, Presidente de la asociación Europea de Colegios Waldorf

La Asociación Waldorf "Piedra y Cielo" Córdoba, surge de la inquietud de varias familias acerca de la realidad educativa en nuestro país. Ante la necesidad de buscar alternativas a lo tradicional, muchos de nosotros comenzamos a reunirnos con la finalidad de crear un espacio nuevo donde nuestros pequeños pudiesen beneficiarse de una pedagogía respetuosa con su desarrollo y crecimiento.

Al amparo del aguaribay (falso pimentero) del centro El Quiñón se materializó la Asociación (y de ahí surgió el primer nombre que tuvimos). Después de organizar talleres y charlas, de reunines constantes y de ver todas las posibilidades, al fin, y tan sólo unos meses después, comenzamos a andar este camino en 2012 con un grupo de infantil de segundo ciclo, de 3 a 6 años, basado en la pedagogía de Rudolf Steiner.

Durante el curso 2013-2014, el segundo del proyecto, nació nuestra primera aula de maternal (infantil de primer ciclo) con niños y niñas de 2 a 3 años. Durante el cuarto año de vida, el curso 2015-2016, hemos mantenido las dos aulas: maternal e infantil y se le ha cambiado el nombre al proyecto denominándolo Asociación Waldorf "Piedra y Cielo". En la actualidad seguimos creciendo y manteniendo 2 grupos de infantil, con más familias en este proyecto educativo.

Desde noviembre de 2012 podéis encontrarnos en el listado de Iniciativas Amigas Waldorf en España.

Es nuestra intención llegar a la Educación Primaria, no quedarnos en la Etapa Infantil, y por eso en la actualidad una comisión se encarga de estudiar los pasos a seguir, pero la realidad es que para llegar a ese punto se hace necesaria la implicación de otras familias y la financiación externa, además de la autofinanciación, pues somos una Asociación Sin Ánimo de Lucro.

El trabajo que hemos realizado hasta ahora, el interés que ha mostrado el entorno más próximo y, ante todo, ver que el fruto de ese esfuerzo se refleja en el día a día de los grupos de infantil es la mejor recompensa presente y futura.